Monteverde es considerado como uno de los refugios
de vida silvestre más sobresalientes del Nuevo
Mundo, atravesando la División Continental
a 1440 metros de altura. La zona de Santa Elena y
Monteverde ofrece comida y refugio a más de
100 especies de mamíferos, incluyendo 5 especies
de gatos salvajes, más de 350 especies de aves,
incluyendo 30 clases de colibríes, miles de
especies de insectos y más de 2500 especies
de plantas.
Existen 6 diferentes zonas ecológicas en esta
reserva. Es llamada de bosque nuboso en lugar de bosque
lluvioso básicamente por la altura. Las nubes
pasan a través de las copas de los árboles
lo cual hace que cuente con abundantes especies de
aves, como el Pájaro Campana y el Quetzal.
El Quetzal es visto particularmente durante los meses
de marzo y abril durante el período de anidamiento.
La reserva de Monteverde se extiende hacia ambas,
la vertiente del Caribe y la del Pacífico.
Las consecuencias de esta combinación de factores
climáticos y geográficos, crea gradientes
en la temperatura y la humedad que se transforman
en relativamente cortas distancias. También
la significativa precipitación y lo quebrado
del terreno se combinan para formar cascada de agua
cristalina.
La altitud varía de 600 metros en la áreas
más bajas del Río Peñas Blancas
hasta los 1842 metros en la cima del Cerro Tres Amigos.
En 1972 bajo la amenaza de crear granjas en el bosque
lluvioso circundante, los científicos visitantes
George Powell y su esposa, unieron fuerzas con un
antiguo habitante, Wilford Guindon para promover el
establecimiento de una reserva natural. El Centro
Científico Tropical estuvo abierto a los esfuerzos
y aceptó la responsabilidad institucional del
manejo y la administración de las áreas
protegidas. Una compra inicial de 328 hectáreas
de tierra formó el corazón de la Reserva
del Bosque Nuboso de Monteverde. En 1975, 554 hectáreas
de una comunidad tipo reserva fundada a mediados de
los años 60 por miembros de la comunidad Quákera
y llamada Bosque Eterno S.A. fue anexada como un contrato
administrativo a la Reserva. Después de la
creación de la Reserva, el Centro Científico
Tropical continuó asegurando los recursos financieros
y humanos necesarios para la expansión, consolidación
y para el manejo correcto y la protección de
la Reserva que actualmente cuenta con 10500 hectáreas.
|